La Corrida de Toros, esencia en la plaza de toros...
La Corrida de Toros se define como lidia de un número de toros en una plaza, bajo la dirección
de un Presidente (Delegado) de la autoridad y un Asesor, que generalmente es un
Torero
retirado encargado de ilustrar e informar al Presidente sobre los aspectos
técnicos de la corrida.
La corrida de toros
comienza en un horario puntual (4:30 pm) y se considera dividida en tres
tercios.
El Presidente hace
la señal tras un toque de clarín y redoble de timbales para salgan los
Alguacilillos vestidos de época, para saludar a la presidencia y colocándose a
ambos lados de la puerta de cuadrillas.
Se abre la puerta y
los toreros hacen el paseíllo a los sones de un paso doble (Cielo Andaluz) que
interpreta la banda de músicos de la plaza (algo que nos pone la piel chinita),
primero marchan los alguacilillos, siguen los matadores colocándose de
izquierda a derecha por antigüedad de alternativa, detrás su cuadrilla
constituida por Banderilleros, Picadores y Peones de brega, finalmente
monosabios, areneros y mulillas con su mozos.
Al llegar debajo
del palco presidencial, todos los componentes saludan a la presidencia con su
mano derecha o la mano sobre la montera e inclinando ligeramente la cabeza,
para después dirigirse al burladero de matadores para intercambiar el capote de
paseo por el capote de brega (cambiar la seda por el percal).
Mientras tanto el
alguacil recoge la llave de toriles que es entregada por el delegado y la da a
los mozos de toriles para después retirarse por la puerta principal.
Una vez despejado
el ruedo, suenan el clarín y timbal anunciando la salida del toro, una vez que
sale al ruedo, el peón sale a su encuentro con el capote a una mano para hacer
correr al toro y que el matado vea la condiciones de lidia que presenta (manso
o bravo, si se corta o va mejor por algún lado).
Cuando el toro esta
fijo, el matador sale a torearlo con pases llamados “verónicas” (pase básico y
natural) de frente y templando las embestidas hasta rematar con una “media
verónica” (llevando parte del capote a la cintura) o con una “revolera”,
terminado, se permite con un toque de clarín la entrada de dos Picadores.
El torero se
encarga de llevar y colocar al toro frente al caballo para que se realice el
tercio de suerte de varas, que es cuando se arranca el toro sobre el caballo (protegido
con peto de lona relleno), el picador alarga la vara y aguanta la reunión clavando la puya para descongestionar su bravura.
Durante esta
suerte, una vez que sacan al toro del caballo se llega a realizar el tercio de
quites por el matador en turno, con lances de capote variados, vistosos y muy
elegantes.
Banderillear
Posteriormente se
cambia al tercio de banderillas marcado por un toque de clarín, esta suerte le
corresponde realizar a los banderilleros (uno por cada lado) que suelen hacerlo
al cuarteo (haciendo una curva cuando se corre hacia el toro para clavar las
banderillas), mientras tanto el matador recurre a su mozo de espadas para que
le sirva la muleta y el estoque.
Muerte de Toro
Terminando esta
suerte se cambia al tercio final, el matador se dirige con los trastos al palco
presidencial para solicitar permiso y brindar a un amigo, a una celebridad o al
público en general y a partir de ese momento se dirige hacia el toro para realizar
una faena de muleta, con derechazos o naturales y como remate un pase de pecho,
ayudados por alto, molinetes y un magnifico trincherazo, durante este tercio se debe observar muy bien los movimientos del toro, su bravura, su
trapío, su nobleza, si repite en cada muletazo, si aguanta los pases que el
torero realice y que humille en sus embestidas, aquí es donde se da el toro que
reúne las características para ser indultado y que el presidente de la plaza
concede con un pañuelo verde para que el toro regrese a los corrales, sea
curado y luego trasladado a la ganadería como semental.
Esto es una gran decisión de la comisión taurina por la petición del
público, dando triunfo al torero y toro en la plaza.
El indulto es un premio al ganadero por los años de selección entre sus
animales y de ir perfeccionando la sangre brava.
En caso de no reunir las características antes descritas, el torero
cuadra o iguala al toro para darle muerte clavándo un estoque o espada de
matar.
El mérito de la faena realizada por el torero durante la corrida, es el
ser aplaudido, ovacionado con salida al tercio o vuelta al ruedo y petición de
una o dos orejas u orejas y rabo.
Finalmente el toro muerto es llevado por las mulillas.




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